
La Fórmula 1 dejará de ser la gallina de los huevos de oro de Telecinco a partir del próximo marzo, en el momento que los derechos deportivos de la popular competición pase a manos de La Sexta, vía Mediapro.
Pero la pubescente cadena quiere más: no contenta con arrebatarle los beneficios de la F-1 a la de Fuencarral en plena resurección de Fernando Alonso, tiende el cebo en este momento a Antonio Lobato, alma mater de la vertiente catódica de este deporte e interlocutor oficial del piloto asturiano.
Rostro emblemático del área de Deportes de Telecinco, el periodista alcanzó su gran momento mediático al liderar las retransmisiones de la F-1 desde hace cinco temporadas.
Completamente mimetizado con el conductor del R-28, Lobato declaraba hace un par de semanas en una entrevista concedida a «La Voz de Galicia» su predisposición a estudiar ofertas laborales de La Sexta. Tercera Ley de Newton: la reacción no se dejaba permanecer y la cadena privada tentaba al locutor «con una oferta que no podrá suspender», hace pocos días, según fuentes cercanas a la operación.
Diseñando la cobertura



















































